El bistrot nació como un pequeño establecimiento popular de Francia, donde se servían bebidas (vinos), café y quesos. Con el tiempo se fueron transformando en pequeños restaurantes de comidas a precios económicos. Normalmente, la carta cambia todos los días (cocina de mercado) y se exhibe en una pizarra. Frente a la gran restauración parisina y sus grandes precios era el lugar donde se podía comer y beber a un precio muy asequible.

El Auberge de France, y luego, Pizzería Romana era un restaurante que fundó, en Alicante, la familia Decouty en 1969. Sin duda, permanecerá en la memoria de los alicantinos, como en la mía, ya que en los tiempos en que realicé el servicio militar en Alicante, era de mis restaurantes preferidos. Problemas de relevo generacional llevaron al cierre de este restaurante.

No sólo era mi preferido por el tipo de cocina que se practicaba, francesa, sino por la finca en la que se ubicaba, en las afueras de Alicante, en un maravilloso entorno de pinos mediterráneos.

La familia Castelló, propietaria del Grupo Gastronou y de las mejores barras-restaurantes de Alicante, El Piripi y el Nou Manolín, decidió adquirirla para ampliar su oferta en la restauración. Jose Juan Castelló, viajero incansable para adquirir conocimiento, y su hermana Silvia, tenían en la mente la idea de un bistrot adaptado a la cocina mediterránea.

Sin duda, la decisión era muy acertada, ya que los restaurantes de los que son propietarios se encuentran en un entorno urbano, los dos, en el centro de Alicante, y con pocas posibilidades de disponer de una terraza donde disfrutar del clima que poseemos y aun así no dejarían de ser terrazas urbanas.
Tras una cuidada rehabilitación del inmueble, de un estilo cálido donde prevalece la madera, y del jardín, donde mantuvieron su pinar, iniciaron su andadura ya hace tres años, en el año 2014.

Si se intentara evocar la imagen del jardín mediterráneo, aparecería la imagen de la terraza de Pópuli Bistró, donde la luz llega a las mesas tamizada por unas pérgolas cubiertas de cañizo que por las noches también protege de la humedad.

En la carta del restaurante se pueden encontrar elaboraciones que se han hecho famosas en sus dos restaurantes, basadas en una excelente materia prima, entre la que destacar verduras, pescados, mariscos y arroces. También se incorporan otras de mayor modernidad y abiertas a la fusión de cocinas.

La dirección de cocina, de César Marquiegui, recientemente finalista, como mejor cocinero de la provincia de Alicante en los premios Plato 2017 que otorga la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Alicante (APHEA); y la de sala, de Casto Copete, que en la misma convocatoria obtuvo el premio al mejor «jefe de sala», están presentes en todo el buen hacer de Pópuli Bistró.

En mis artículos no suelo recomendar o realizar comentario alguno sobre los platos de la carta, ya que la experiencia y el gusto de cada comensal es diferente, pero en este caso no debo pasar de recomendarles la gamba roja de Denia, cocida, que en Pópuli Bistró es de las mejores que he probado y sobre todo el «Arrós amb pelletes de bacallar» (arroz con piel de bacalao). Aunque es un arroz típicamente alicantino es difícil de encontrar en las cartas de los restaurantes. Hace años que por primera vez lo probé en el Piripi y me descubrió un nuevo mundo en el tema de arroces. Se cocina con un caldo de pescado y se acompaña de patatas y garbanzos. La piel de bacalao, tostada y crujiente lo termina. Es un arroz diferente a todos los que hemos podido probar.

También debo mencionar otro de los platos estrellas de los restaurantes del grupo, «los pajaritos de la huerta», que son unas cebolletas con un crujiente rebozo y se acompaña de una salsa romesco, típica de los calsots (tallo de la cebolla) y de la zona de Tarragona, que se elabora con ñora, tomates, ajo, aceite de oliva, pan y almendras.

Otro de los platos que por primera vez probé en Populi, casi recién inaugurado, durante la entrega de premios de la Academia de Gastronomía de la Comunidad Valenciana y que me sorprendió por su fineza son las alcachofas y pencas de acelgas con un velo de tocino ibérico y que se acompaña de una salsa espesa que se elabora con el agua de la cocción de las verduras. Es un plato típico de la cocina navarra que se suele tomar en Navidad. Normalmente se espesa con harina, no en Pópuli Bistró, donde el espesante contribuye a dar ligereza a la salsa. Y como nueva contribución a este plato, el velo de tocino ibérico, casi transparente, y que le proporciona un nuevo sabor al conjunto. Un plato que se ha quedado archivado en mi memoria.

Lo mejor que te puede pasar cuando vas a un restaurante es que se te quede archivado en tu memoria alguno de los platos que has probado, ese recuerdo permanecerá siempre y debo decir que en mi memoria hay unos cuantos que han salido de las cocinas de Nou Manolín, Piripi y Pópuli Bistró.

Os animo a iniciar y a disfrutar de una excursión a Pópuli Bistró, sin sentido del tiempo, dejando que las horas pasen entre la comida y una larga conversación, con amigos, envueltos en un paisaje mediterráneo.

Antonio Marqueríe Tamayo. Crítico gastronómico

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